
Muy pocos alojamientos ofrecen un espacio automatizado que permita a los huéspedes guardar y guardar su equipaje.
Queremos contarte una historia. Una historia que tiene lugar en una ciudad con mucho encanto e importancia turística. Una ciudad del norte de Girona, que tiene un encanto especial tanto por su morfología arquitectónica como por ser la ciudad que vio nacer y crecer a uno de los máximos exponentes del surrealismo, Salvador Dalí. ¿Sabes de qué lugar estamos hablando? Te lo diremos de inmediato, pero primero pongámonos en contexto:
Luis y Carla, una pareja de amantes de los viajes, se propusieron hace unos meses visitar los lugares más bonitos de España. Hoy llegan a un destino muy especial para la pareja. Llegan a la ciudad de Figueras.
Para Carla, estudiante de Bellas Artes, Figueras marca un punto importante en su viaje. Vas a visitar la ciudad donde creció Dalí y no quieres perder ni un minuto de tu tiempo porque.
Viajan con mucho equipaje durante sus viajes, sus maletas les han puesto en situaciones un tanto molestas, pero las que más se han repetido sin duda han sido:
Sin duda un gran inconveniente para esta pareja que busca recorrer las calles de las ciudades sin perder ni un minuto, y mucho menos tener que cargar con el peso del equipaje mientras hacen turismo.
La pareja ha llegado a Figueras antes de tiempo. Se dirigen al hotel y hay varios escenarios posibles derivados de su llegada anticipada:
Esta vez, se han informado bien y han encontrado un hotel que, además de tener entradas y salidas automatizadas, cuenta con taquillas inteligentes que les permitirán dejar su equipaje y otras taquillas inteligentes donde pueden guardar sus bicicletas.
Así que gracias a la innovación tecnológica que el Hotell Rambla 33 en Figueres ha decidido implantar en sus instalaciones, Carla y Luis podrán disfrutar de una experiencia de servicio mucho mayor que la que ofrecen el resto de los hoteles. De esta forma, el equipaje en el alojamiento dejará de ser un problema, independientemente de la hora a la que llegue el usuario.

Ahora puede comenzar su viaje. Camina por la Rambla de Figueras, déjate llevar por sus calles en las que chocan diferentes estilos artísticos: el neoclásico mira con modestia al modernista y el segundo con recelo al racionalista.
Al no llevar equipaje, la joven pareja podrá recorrer todo el Teatro-Museo Dalí sin mirar sus relojes, y luego visitar el castillo de Sant Ferrar (¿te imaginas recorrer este emblemático edificio con una maleta de mano?) y terminar el día con una copa de vino D.O de la zona y probar la amplia gama de especialidades gastronómicas de KMO que caracterizan a la ciudad de Figueras.
Sin duda, cuando Luis y Carla terminen su estancia en esta ciudad, recordarán, además de las obras de Dalí y el pintoresco aspecto del lugar, la experiencia agradable ofrecidas por su alojamiento, lo que sin duda les permitió aprovecha al máximo de esta escapada. A partir de ahora, será un punto imprescindible a la hora de elegir alojamiento para sus próximos destinos.
Y ahora que la aventura de estos viajeros ha terminado, tenemos algunas preguntas para ti: ¿Qué haces con tu equipaje cuando no puedes dejarlo en tu alojamiento? ¿Qué crees que habría hecho Dalí? Pensamos que habría buscado un hotel con este servicio para guardar su equipaje, porque no hay nada más surrealista que viajar de forma incómoda.
Este es el enlace a los casilleros donde se guarda el equipaje en cuestión: