El informe parte de una realidad incómoda: la mayoría de almacenes y plantas industriales en España no pueden responder con certeza a tres preguntas básicas sobre los activos que su operación usa cada día. Herramientas que desaparecen sin responsable, tiempo perdido buscando equipos al inicio de turno, falta de trazabilidad sobre quién usa qué activo, y retrasos por dispositivos que no están donde tienen que estar o no funcionan cuando se necesitan.
Estos cuatro problemas no aparecen en el cuadro de mando porque los sistemas estándar (ERP, WMS, CMMS) no están diseñados para capturarlos. Se imputan a "consumibles", "mantenimiento" o "compras", y nunca se consolidan como lo que son: un coste oculto que erosiona el margen operativo año tras año.
El informe presenta un modelo de cuatro niveles de madurez en gestión de activos físicos que permite a cualquier Director de Operaciones autoposicionar su organización en menos de quince minutos, identificar el problema dominante en su caso, y entender qué tipo de respuesta es defendible para subir de nivel.